Qué entendemos por educar

Desde nuestra perspectiva, educar es un encuentro entre dos personas, en la que una de ellas colabora para que se produzca el desarrollo de otra en las diferentes dimensiones humanas, independientemente de su edad, del espacio y del tiempo en que se produzca este encuentro, al que denominaremos educativo y cuyo fin es hacer fructificar los talentos y capacidades de creación de todos los participantes en este encuentro, que es en esencia dialógico y ético.

En este sentido, la educación no se remite a las actividades realizadas en los centros educativos, sino a una práctica social en la que es posible transmitir el bagaje cultural acumulado por la humanidad, para que otro(a) pueda incorporarlo y hacerlo suyo para transformarlo, desarrollarlo y mejorarlo.

Creemos que esta práctica social transmisora de cultura es dialógica y ética cuando, como educadores, conocemos a los otros(as) legitimando lo que son, cuando comprendemos sus acciones, cuando los(as) cuidamos mediando su desarrollo y cuando acompañamos su trayectoria de vida hacia las metas, sueños y proyectos que se hayan planteado y cuando estamos dispuestos a ser educados por quienes tenemos la fortuna de educar.